Iluminación interior | Iluminación interior, enfocable y direccional

Brazo articulado, de Beltram Iluminación

El brazo articulado es un dispositivo de iluminación de amplia utilización gracias a su practicidad. Una lámpara que se puede direccionar a gusto para apuntar la luz a donde se desee y así iluminar con detalle puntos específicos de un espacio cualquiera es una aliada para crear ambientes y suscitar distintas sensaciones con este uso de la luz. A la hora de iluminar un escritorio para acompañar un momento de estudio, de lectura, incluso de diseño, no parece haber una mejor opción que un brazo articulado.
Asimismo, es un objeto de valor estético alto, que sirve no solo para iluminar, sino también para vestir un ambiente.
La empresa Beltram Iluminación, más conocida por su amplia oferta de luminarias subacuáticas para fuentes y piscinas, cuenta en su catálogo también con productos para ambientes más secos. Proyectores, pantallas y el brazo articulado son ejemplo de ello.
Este artículo describe el brazo articulado de la empresa Beltram Iluminación, que se presenta en dos tamaños diferentes (normal y reducido) y junto a distintas formas de instalación, lo cual lo hace aún más práctico de lo que ya es por su propia naturaleza.

Características generales

El brazo articulado normal está conformado por un brazo con dos tramos, cada uno de cincuenta centímetros (50 cm), más una pantalla de dieciocho centímetros (18 cm) de diámetro. El reducido, está conformado también por un brazo con dos tramos, pero en este caso, cada uno es de 35 centímetros, y el diámetro de la pantalla es de quince centímetros (15 cm). Esta diferencia de tamaño hace que haya también una diferencia en el peso: el brazo normal pesa 1,3 kilos, y el reducido, 1,1. Fuera de estos detalles, constructivamente presentan las mismas características generales. Los dos opciones alojan una lámpara con roca edison E-27 de porcelana con contactos de bronce.
Los brazos de los caños son de 5/8 de hierro galvanizado, y la pantalla, de aluminio estampado con terminación anodizado natural brillante. Esto da a los brazos un aspecto sencillo y elegante que facilita su colocación en diferentes ambientes, estéticamente versátiles para combinar con múltiples ambientaciones.
El portallave también es de aluminio fundido y lleva el interruptor protegido, alejado del calor de la lámpara. Las rótulas, también de aluminio fundido, incorporan un tornillo de bronce para graduar la fricción entre ellas.
La salida del cable se resuelve con un pasacable de goma y 1,5 metros de conductor plástico vaina chata y ficha.
A la hora de utilizar los brazos, para regular la flexibilidad del movimiento (mal ajustado o flojo), solo basta con apretar o aflojar los tornillos de bronce de las rótulas y del portallave. A propósito fue diseñado de esta manera, para que sea sencillo moverlo, a sabiendas de que justamente una buena característica del brazo articulado es su posibilidad de movimiento. Los materiales escogidos favorecen la resistencia y maleabilidad del producto.

Accesorios para la instalación

Brazo articulado en sus dos versiones: brazo normal (izquierda) y brazo reducido (derecha)

Cualquiera de los dos tamaños de brazo articulado presentan varias opciones de instalación, para lo cual están disponibles diversos accesorios.
Para ajustar en el plano horizontal, una morsa de hasta cinco centímetros (5 cm) de espesor o una base para fijar con tornillos.
Para colocar directamente en el suelo, hay dos modelos de trípode: uno normal, extensible de 1,1 a 1,6 metros de alto, y otro reducido, extensible de 0,95 a 1,3 metros de alto. Ambos están construidos con caños de hierro galvanizado y acoples de fundición de aluminio, acordes a las características de los brazos.
Para colocar en un plano vertical, hay un aplique para fijar con tornillos.

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