Nota técnica | Un comprador de insumos eléctricos, ¿qué decisión tomaría? | Marcelo Chemello

 
Hoy en día las fuentes de iluminación tradicionales (incandescente, halógena, fluorescente, CFL) pueden ser consideradas un commodity ya que sabemos perfectamente que un velador de mesa de luz lleva una lámpara incandescente de 40 W o que la iluminación ideal para una cocina es un 2 T8 x 36 W, y es igual para otros usos y costumbres. A esto se suma que el falso concepto “watt = cantidad de luz” está fuertemente arraigado entre nosotros y, además, que frente a lámparas de distintas marcas, pero de igual potencia eléctrica (W), nuestra decisión de compra se basa únicamente en el precio mas económico de éstas; y esto en la jerga de las compras se llama commodity.
Ahora bien, si usted fuera un empleado de una corporación, encargado de las compras de insumos eléctricos (commodity) creo que no le temblaría el pulso al tener que escoger entre comprar una lámpara incandescente, halógena, fluorescente o una CFL para iluminar una oficina, dado el bajo costo de las mismas. Pero ¿qué pasaría si además tuviera que decidir entre lámparas o luminarias con tecnología LED de iguales o mejores prestaciones que las anteriores, pero con valores que se multiplican por 4 o por 10? ¿Cuál sería su decisión de compra frente a esta situación?
Si le agregamos a su ignorancia del tema técnico, el hecho de que aun los propios vendedores de luminarias confunden conceptos de potencia eléctrica con potencia lumínica o desconocen a veces las características de los LED con los que están hechas las luminarias que venden; sin duda entendería su preocupación.
Por ello, si usted llegó hasta esta línea del artículo creo que está empezando a titubear. Si bien desde junio de 2011 el apartado incandescente comenzará a desaparecer de su lista de insumos aprobados, se le sumará un nuevo ítem llamado lámpara o luminaria LED.
Bueno, relájese, séquese un poco el sudor porque voy a tratar de allanarle un poco el camino respecto a sus futuras decisiones de compra de productos LED.

Tip número 1

Lo primero que usted debe tener en cuenta, siendo un comprador de una corporación o un comprador de insumos de un fabricante de luminarias, es el respaldo de una marca. Primero, porque si su elegido falla, va a tener a quién reclamar y segundo, porque su marca vale y debe protegerla ofreciendo a sus clientes un producto LED de calidad.

 

Tip número 2

Lo genérico en tecnología LED no siempre es bueno ni mucho más barato que un producto de una primera marca.
Podemos encontrar en el mercado lámparas o luminarias LED genéricas de procedencia o componentes desconocidos.
Pregunte a su proveedor con qué LED está armada la lámpara o luminaria LED; pida su hoja técnica y verifique que realmente sea el LED manifestado. La forma de verificar si un LED es de una determinada marca es observando simplemente su forma; vea su foto o grafico en la hoja técnica y verifique si coincide. Otra forma es buscar con lupa si tiene escrito su marca y modelo en algún lado.
Los LED genéricos de 1 W (80-90 lm) se pueden identificar fácilmente y se los conoce en el mercado como LED tipo Luxeon, y en la mayoría de los casos vienen montados en una placa de aluminio tipo estrella.
Cabe destacar que la palabra “Luxeon” es marca registrada de Philips – Lumileds y si bien esta denominación está instituida en el mercado, usted, como responsable de compras técnicas, no debería aceptarla en la especificación del producto de su proveedor, y menos aun ponerla en su propia especificación de producto, a menos que desee que el producto a comprar sea un LEDs marca Philips - Lumileds.
Un caso similar también se repite con los LED de baja potencia utilizados en la industria automotriz y tiras de LED, llamados “Piraña”. Estos LED adquirieron su nombre en base a la denominación interna con la que se nombró el proyecto de investigación y desarrollo que finalizó con el lanzamiento del LED Superflux de Philips – Lumileds. La historia cuenta que al volver de unas vacaciones por el Amazonas quien fuera designado como responsable del proyecto llamo internamente al mismo “Piraña” en referencia a los peces de ese río y esta denominación trascendió mas allá de las puertas de Philips – Lumileds.

Tip número 3

Defina las características lumínicas del producto requerido en base a su aplicación y a la cantidad de lux en el plano de trabajo; no lo defina en base a los watts del mismo.
En tecnología LED, acostúmbrese a hablar de lúmenes, potencia lumínica, y no tanto de watts,potencia eléctrica.
Definido esto, deje que su proveedor le asegure mediante un ensayo lumínico realizado por un laboratorio confiable, esa cantidad de lux en su plano de trabajo; no se conforme con solo un brochure de venta.

 

Tip número 4

Considere la calidad de luz que necesita en base al uso que le va a dar a la luminaria o lámpara LED.
Usted a esta altura se preguntará qué es calidad de luz, ya que, mientras ilumine, estaría todo bien. Esto no es tan así, ya que con tecnología LED usted tiene la posibilidad de definir el tono de luz (cálido, neutro, frío) con mayor exigencia que en la iluminación tradicional. También podrá definir el índice de reproducción de color (CRI) ideal, que es la capacidad de una fuente luminosa de reproducir con más fidelidad los colores del objeto iluminado. Por ejemplo, si usted va a utilizar la lámpara LED para destacar frutas en una góndola de supermercado, solicite un índice de color que represente fielmente sus colores, no acepte cualquier tono de luz.

Tip número 5

Solicite a su proveedor que el producto que le venda no solo cumpla con la normativa argentina, sino que también tenga a la vista el sello de seguridad eléctrica argentina en alguna parte del producto.
En este país, todo producto eléctrico debe cumplir la normativa de seguridad eléctrica Resolución 92/98, y el producto que no lo haga estará fuera de la ley así como quien lo venda o compre.
Resumiendo, esta norma dice que si un producto se conecta directamente a la red eléctrica (220 V) o si su potencia eléctrica fuera de más de 50 volt, debe indefectiblemente llevar el mencionado sello.
Si bien existe algún gris en la normativa, sea usted responsable y si compra una lámpara LED de menos de 50 volts por lo menos aliméntela con una fuente aprobada. Para la luminaria LED que compre, verifique que por lo menos la fuente con la que está alimentada esté aprobada. De más está aconsejar que no compre una lámpara LED que se conecte directamente a 220 volts ya que aquí no cabe duda que sí se necesita seguridad eléctrica.
Como resguardo, pida los certificados de Seguridad Eléctrica Argentina como documentos anexos a la aceptación de la oferta, no se conforme solo con la enunciación de que se cumple o que esta en trámite.

 

Tip número 6

Defina en su especificación la eficiencia energética y lumínica objetivo del producto a comprar, ya que podría suceder que suponiendo que está ahorrando energía por el solo hecho de utilizar tecnología LED, podría no estar haciéndolo.
La eficiencia lumínica de un LED está dada por la cantidad de lúmenes que entrega por cada watt consumido. O sea que si un LED de 3 watts dice en su hoja técnica que tiene una eficiencia lumínica de 85 lm/watt, significa que en un mundo ideal entregará 255 lúmenes.
Si dicho LED formara parte de una lámpara o de una luminaria ¿cuál seriía el valor de la eficiencia energética del conjunto? En este caso, el calculo no es tan directo, ya que la eficiencia energética del conjunto LED/fuente depende de la fuente utilizada. Esto quiere decir, por ejemplo, que si el LED tiene una eficiencia lumínica de 85 lm/watt y si se lo alimenta con una fuente que tiene una eficiencia energética del 90%, el conjunto LED/fuente consumirá realmente 3 W x (1 + 0,1) = 3,3 watt y el conjunto tendrá una eficiencia lumínica de 255/3,3 lm/w = 77 lm/w.

 

Tip número 7

La vida útil del LED es una convención estadística adoptada internacionalmente, y no una verdad absoluta.
Todos los LED de potencia que generalmente se utilizan en iluminación tienen una existencia no mayor a 4 años, por lo tanto, ¿quién podría afirmar fehacientemente que un LED dura un mínimo de 50.000 horas si aun no ha transcurrido ese tiempo desde su primer encendido?
Por ello, la industria adopto una convención llamada LM70 LB50, por medio de la cual una empresa asegura que su producto mantendrá el 70% de su flujo luminoso a las 50.000 horas de estar encendido. A medida que pasa el tiempo, y con mas muestreo estadístico, la misma empresa podrá ir afinando dicha afirmación. Hoy, empresas de primera marca aseguran hasta LM80.
No se asuste, ya que en realidad a medida que pasa el tiempo se está comprobando que siempre y cuando se respeten las recomendaciones técnicas del fabricante, los LED de primeras marcas duran aún mas de lo esperado. Espero que ahora sí, cuando tenga que hacer una llamado a licitación para la provisión de productos de tecnología LED utilice la modesta lista de tips que le dejo. Si sigue temiendo por la posible pérdida de su puesto de trabajo, llame a un experto para que lo ayude en la especificación de su producto.

Sobre el autor

Marcelo Chemello es ingeniero industrial, especialista en luz en estado sólido. Trabajó en Argentina en compañías petroleras como Shell CAPSA y Repsol YPF SA, y en el año 2003 emigró a Canadá donde representó a la empresa Optiled Inc. de California – EE.UU. (fabricante de lámparas LED). A partir de ese año comenzó a formarse en el mercado de la tecnología LED, y actualmente dirige Dominio LED, una consultora de ingeniería especializada en asesorar sobre el desarrollo de aplicaciones basadas en esta tecnología.

Contacto
Marcelo Chemello
mch@dominioled.com

 

 

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