Empresa | Scame, soluciones eléctricas en todas las áreas

 

Scame es una empresa líder en materiales eléctricos, fundada en el año 1963 en Italia. En la actualidad cuenta con una fuerza de trabajo mundial de más de 800 empleados y capacidad de exportación a 80 países alrededor de todo el mundo.

Scame produce más de 10.000 artículos, que cubren una amplia gama de componentes y sistemas para instalaciones eléctricas destinados a los sectores civil, terciario e industrial.

En nuestro país, la empresa disfruta de un protagonismo en crecimiento, visible en la inauguración de nuevas oficinas acordes a su capacidad, que afianzan la relación con los distribuidores.

Eduardo Ron Suárez, director de Scame Argentina, explica con sus propias palabras la importancia de este acto para la filial local.

¿Qué características presenta la nueva planta y qué expectativas tiene Scame a partir de su inauguración?

Eduardo Ron Suárez: Esta planta tiene una superficie de 2500 metros cuadrados, 1400 de los cuales están cubiertos. Además, está ubicada en un lugar privilegiado, cerca de una avenida importante, una vía de comunicación como Panamericana, con un acceso rápido al Acceso Oeste a través del Camino del Buen Ayre. Además, estamos también muy cerca de la Capital Federal. Esto nos otorga una mayor capacidad de logística y de respuesta, que es justamente lo que estábamos requiriendo.

El crecimiento que tuvo Scame Argentina en los últimos años ameritaba un compromiso mayor con el distribuidor, que es nuestro cliente final.

¿Cuáles son los canales comerciales más importantes de la empresa?

E. R. S.: Scame Argentina realiza acuerdos marcos con el distribuidor. Es decir, realizamos convenios con distintas empresas, con Loma Negra, YPF, Panamerican Energy, pero siempre a través de un distribuidor. Por eso nuestra tarea es realizar una asistencia integral al distribuidor.

La inauguración de una nueva planta es una noticia que merecía festejarse con un gran evento, al que no faltaron los clientes, el delegado municipal de Tigre, el director de la filial de Uruguay ni colegas del gremio eléctrico. Un total de 70 invitados fueron agasajados por esta gran compañía en crecimiento.

Al evento asisitieron también William Brasi, export area manager, y el ingeniero Stefano Scainelli, director general de Scame.

La inauguración de nuevas oficinas comerciales en el país es una decisión firme de Scame internacional por el crecimiento de su infraestructura en Argentina y el Mercosur. A continuación, el Ing. Stefano Scainelli mismo relata la importancia que tiene el mercado local para la empresa, y su visión general de la misma.

Es notorio que Scame Argentina ha crecido, ¿a nivel internacional está ocurriendo lo mismo?

Ing. Stefano Scainelli: Sí, estamos preocupándonos mucho por el incremento de la venta internacional. En nuestra lista de prioridad están los países del así denominado BRIC (Brasil, Rusia, India y China), y también los países jóvenes, ricos en materia prima, en donde es necesario invertir en infraestructura. Es una oportunidad de crecimento para esos países, y Argentina es uno de ellos.

En el área BRIC estamos presentes. En Brasil y China tenemos filiales, en India contamos con la importante colaboración de una compañía, y en Rusia tenemos una oficina de representación.

Otro país importante al que estamos apostando mucho, como Argentina, es Sudáfrica. También es un país con esas características: joven, infraestructura en crecimiento, etc.

¿Cuál es la participación internacional de Scame?

S. S.: Exportamos a 80 países. Con oficinas de venta y logística estamos presentes en 13 países. Y por último, tenemos plantas productivas en Italia, la más importante, en Eslovaquia y en China.

La próxima planta productiva probablemente sea en el Mercosur, pues allí queremos crecer con actividad comercial. Será en Brasil o en Argentina, aún no está decidido, aunque reconocemos que Argentina es un país muy importante para Scame porque nuestra estructura está más desarrollada allí y culturalmente nos sentimos más cercanos.

Cuando se desató la crisis del 2001 en Argentina, muchas empresas europeas se escaparon. Hay una razón por la que hoy estamos bien en Argentina: no vimos a este país como un mercado de periodo sino como un proyecto de mediano o largo plazo.

¿A qué tipo de productos está orientado el trabajo de Scame?

S. S.: Nuestra gama de productos abastece a tres grandes áreas. El primer pilar es renovar constantemente todo el abanico industrial para ofrecer un producto de máximo nivel y calidad. Podemos decir que a nivel mundial hay dos o tres empresas que pueden igualar toda nuestra calidad y amplia gama en el ámbito industrial.

El segundo pilar, una gama de productos para la industria de gas y petróleo, un área muy cercana al área industrial. Cuando se desarrollan productos para industrias muy pesadas, el siguiente paso es petroquímica y petróleo, es muy común. Ambas áreas requieren robustez del producto, es decir, una elevada resistencia mecánica, durabilidad en el tiempo, adaptabilidad a los cambios atmosféricos, etc.

Este segundo pilar abarca las zonas 1 y 2. El mundo del antideflagrante se divide en dos grandes áreas, riesgo de explosiones por polvo y riesgo de explosiones por gas. El primero incumbe a la industria alimenticia, cemento, etc., es una industria muy cercana a la tradicional.

La industria de gas y petróleo requiere una normativa mucho más exigente.

El tercer pilar, aunque nuevo, es el ingreso de Scame en la industria del auto eléctrico, que entra en la macrovisión de la green economy y en el concepto de smart grid.

¿Cuál es la visión de la empresa respecto del auto eléctrico?

S. S.: Scame ha entrado en el sector de conectores del auto eléctrico hace diez años, pero el mundo todavía no estaba maduro para este producto.

Debía producirse un salto tecnológico y normativo, además de que debían tomarse una serie de decisiones respecto de la industria del automóvil y la política.

Algunos elementos importantes fueron necesarios: crecimiento de la conciencia ambiental, salto tecnológico en el sector de acumuladores, concepto de smart grid, etc.

 

 

 

 

De izquierda a derecha: Eduardo Ron, Stefano Scainelli, Jorge Menéndez y William Brasi

 

 

Desde 2006 recién, el tema del vehículo eléctrico ha empezado a aparecer en el discurso de los comités internacionales. Hoy vemos una Alemania que decide repuntar toda su potencia renovable, un Estados Unidos más abierto a la green economy y menos ligado al grupo petrolero, y una China que está invirtiendo millones de dólares en autos eléctricos para desprenderse de la dependencia tecnológica de Occidente.

 

Todas estas fuerzas están concurriendo a crear este futuro.

 

Scame es una empresa que se une a este proyecto con una visión propia, con una oferta propia que va a satisfacer la exigencia del vehículo eléctrico con la fabricación de conectores, estaciones de recarga y sistemas de software.

 
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