Opinión | Un siglo de interrupciones | Scame Argentina S.A.
Uno de los elementos primordiales de las instalaciones eléctricas es seguramente el interruptor.
Pero ¿Cómo eran los interruptores de hace un siglo atrás? Diferentes e iguales al mismo tiempo y con los actuales.
Pasaron cien años
A partir de una definición que se encuentra en un volumen Hoepli de 1901 dedicado a los sistemas de iluminación: “son aquellos aparatos destinados a interrumpir y a restablecer la corriente en un circuito, para poner (encender) o sacar (apagar) del circuito una o más bombillas”. Salvo el lenguaje poco técnico para la actualidad el concepto es el mismo que conocemos hoy día.
La publicación continúa indicando los diferentes tipos (unipolar, bipolar, tripolar) y exponiendo las características: “los requisitos generales que deben cumplir son: ser de tales dimensiones que permitan no calentarse por el pasaje de la corriente que los recorre, ni por aquella que por causa de un acontecimiento anormal pudiera recorrerlos, en otras palabras deben tener abundante sección y superficie de contacto, de modo que la corriente no supere 1A en la sección y que los contactos tengan una superficie no inferior a 10mm² por A, que permita alejar las partes en contacto cuando se quiera interrumpir un circuito, en modo rápido y tal de no producir arco permanente entre ellos”.
Las características
El volumen continúa diciendo: “deben estar fabricados en modo tal que permitan sólo dos posiciones, de cierre y de apertura, sin que se puedan detener en posiciones intermedias, con contactos imperfectos o con permanencia de arcos voltaicos”.
Finalmente, “se deben montar sobre planchas aislantes ignífugas, las manijas para las maniobras, las coberturas de todo lo que puede tocarse debe cuidadosamente aislarse de las piezas recorridas por la corriente”.
Como se ve, nada parece haber cambiado; sin embargo, la simple comparación física de un interruptor de 1900 y uno de 2000 indica que las diferencias son muchas: formas, dimensiones, materiales, características, etc.
A pesar de esto, permanecen algunas características que representan líneas evolutivas: la seguridad y la buena calidad (y la certeza) de la intervención.
Un lenguaje comprensible
También se ha modificado el lenguaje (y no sólo las propuestas que se hacen al mercado en este sector como en otros).
Sin embargo, no obstante el transcurso de un siglo, las palabras y los conceptos expresados en 1900 son perfectamente claros para nosotros que llegamos poco más de un siglo después.
Esto es una señal del éxito de la electricidad►
